26 d’oct. 2019

PAPA DISCURSOS


Discurso del Papa: “No tenerle miedo a las organizaciones que custodian una vida especial”

Texto completo

(27 oct. 2019).- El Papa Francisco ha señalado que, aunque la exhortación postsinodal “no es obligatoria” para el Santo Padre, “de todas maneras, una palabra del Papa de lo que ha vivido en el Sínodo puede hacer bien”, y ha adelantado que le gustaría hacerla antes de fin de año.
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Discurso del Papa Francisco
Primero de todo quiero agradecer a todos ustedes que han dado este testimonio de trabajo, de escucha, de búsqueda, de buscar, poner en práctica este espíritu sinodal que estamos aprendiendo quizás a fijar y que todavía no atinamos a completarlo pero estamos en un buen camino, estamos en un buen camino, y estamos entendiendo cada vez más que es esto de caminar juntos, y estamos entendiendo que significa discernir, que significa escuchar, que significa incorporar la rica tradición de la Iglesia a los momentos coyunturales.
Algunos piensan que la tradición es un museo de cosas viejas, ¿no? A mí me gusta repetir  aquello que Gustav Mahler decía: “La tradición es la salvaguarda del futuro y no la custodia de las cenizas. Es como la raíz de la cual viene la savia que hace crecer el árbol para que de frutos. Es como andar adelante, como concebían los primeros padres lo que era la tradición. O sea, recibir y caminar en un mismo sentido. Con esa triple dimensión tan linda, de Vicente de Lerins, ya en el siglo noveno. Gracias por todo esto.
Uno de los temas que se ha votado que tuvieron mayoría –tres temas tuvieron mayoría para el próximo Sínodo– es el de la sinodalidad. Yo no sé si será elegido ese o no, todavía no me he decidido, estoy reflexionando y pensando, pero ciertamente puedo decir que hemos caminado mucho y todavía tenemos que caminar más en este camino de la sinodalidad. Muchas gracias a ustedes por esta compañía.
La exhortación postsinodal –no es obligatorio que el Papa lo haga, ¿eh?–, lo más fácil sería decir “bueno, acá está el documento, vean ustedes”. De todas maneras, una palabra del Papa de lo que ha vivido en el Sínodo puede hacer bien. Yo quisiera hacerla antes de fin de año, de tal manera que no pase mucho tiempo. Todo depende del tiempo que tenga para pensar. (Aplauso)
Hablamos de cuatro dimensiones. La dimensión cultural la hemos trabajado, hablamos de inculturación, de valoración de la cultura, eso con una fuerza muy grande, y yo quedé contento con lo que se ha dicho al respecto, que está dentro de la tradición de la Iglesia. La inculturación, ya Puebla había abierto esa puerta, por nombrarlo más cercano.
Segundo: la dimensión ecológica. Quiero rendir homenaje a uno de los pioneros de esta conciencia dentro de la Iglesia, es el patriarca Bartolomé de Constantinopla, fue de los primeros que abrieron camino para crear esta conciencia, y después de él tantos lo han seguido y con esa inquietud y cada vez con aceleración de progresión geométrica en el equipo de París y siguiendo los demás encuentros, ahí nació Laudato Si’ en la que trabajó tanta gente, trabajaron científicos, teólogos, pastoralistas… Bueno, esta conciencia teológica que va delante y que hoy nos denuncia un camino de explotación compulsiva, de destrucción, en la cual en la Amazonia es uno de los puntos más importantes de esto. Es un símbolo, yo diría.

La dimensión ecológica en la que se nos juega el futuro, ¿no es cierto? en las manifestaciones hechas por los jóvenes, ya sea en el movimiento de Greta o tantos otros. Los chicos salían con el cartel “el futuro es nuestro”, o sea, no decían “ustedes por nuestro futuro”, decían: “es nuestro”. Ya la conciencia del peligro ecológico que hay con eso, evidentemente no solo en la Amazonia, en otros lugares; el Congo es otro punto, otros sectores… En mi patria está El Chaco, la zona del impenetrable también, que es pequeña pero también conocemos esto de alguna manera.
Junto a la dimensión ecológica está la dimensión social de la cual hablamos, que ya no es solo lo que se explota salvajemente, lo creado, la Creación, sino las personas y en Amazonía aparece todo tipo de injusticias, destrucciones de personas, explotación de personas a todo nivel y destrucción de la identidad cultural.
Me acuerdo que llegando a Puerto Maldonado –creo que lo dije esto–, en el aeropuerto, no más, donde había una imagen de una chica muy linda, muy bonita, que decía: “Defendete y cuidate de la trata”, o sea, la advertencia al turista que llega. La trata es mucha, ¿no? Y la trata al más alto nivel de corrupción, pero de personas… a todo nivel. Y esto junto con la destrucción de la identidad cultural, que es otro fenómeno que ustedes han señalado muy bien en el documento. La identidad cultural, cómo se destruye…
Y la cuarta dimensión, que es la que incluye todas, y yo diría que es la principal, es la pastoral. El anuncio del Evangelio urge, pero que sea entendido, que sea asimilado, que sea comprendido por esas culturas.
Y se habló de laicos, de sacerdotes, de diáconos permanentes, de religiosos y religiosas, un que apuntar a ese punto. Y se habló de lo que hacen, y fortalecer eso. Se habló de nuevos ministerios, inspirados en la Ministeria quaedam de Pablo VI, tener creatividad en esto. Creatividad en los nuevos ministerios y ver hasta donde se puede llegar.
Se habló de seminarios indígenas, y con mucha fuerza. Yo le agradezco la valentía que tuvo el cardenal O’Malley para esto, porque nos puso el dedo en la llaga en algo que es una verdadera injusticia social, que no se les permite, de hecho, a los aborígenes el camino seminarístico y el camino del sacerdocio, ¿no? Creatividad en todo esto, de nuevos ministerios.
Asumo el pedido de rellamar a la Comisión, o quizás abrirla con los nuevos miembros para seguir estudiando como existía en la Iglesia primitiva el diaconado permanente. Ustedes que llegaron a un acuerdo entre todo que no era claro. Yo entregué eso a las religiosas, a la Unión General de Religiosas que fueron las que me pidieron la investigación, se lo entregué, y ahora, cada uno de los teólogos está con su línea buscando, investigando en eso. Yo voy a procurar rehacer esto con la Congregación para la Doctrina para la Fe y asumir nuevas personas en esta Comisión recojo el guante que han puesto por allí (las mujeres), y “que seamos escuchadas”. Recojo el guante. (Aplauso).
Aparecieron algunas cosas que hay que reformar, la Iglesia siempre tiene que ir reformándose, ¿no? la formación sacerdotal en el país. Algunos países, oí decir, acá se dijo una vez, que yo haya escuchado, que se notaba una cierta falta del celo apostólico en el clero de las zonas no amazónicas respecto a la zona amazónica. El cardenal Filoni hemos tenido dificultades cuando una congregación religiosa deja un vicariato de encontrar sacerdotes de ese país que tomen el vicariato. “No, claro, yo no soy para eso”. Bueno, eso hay que reformarlo, ¿no? La formación sacerdotal en el país, que es universal, y que hay una responsabilidad de hacerse cargo de todos los problemas de países geográficos, digamos, de esa conferencia episcopal. Pero reformar eso, que no exista la falta de celo.
Lo mismo algunos, recuerdo dos, señalaron el tema que quizás no se vea la falta de celo tan fuerte, perdón, haya falta de celo, fuerte o no en jóvenes religiosos como una cosa que hay que tener en cuenta. Bueno, los jóvenes religiosos tienen una vocación muy grande y hay que formarlos en el celo apostólico para ir a las fronteras. Sería bueno que en el plan de formación de los religiosos existiera una experiencia de un año o más en regiones limítrofes.
Lo mismo, y esto es una sugerencia que he recibido, por escrito, pero la digo, que en servicio diplomático de la Santa Sede, en el curriculum del servicio diplomático, los jóvenes sacerdotes, al menos pasen un año en tierra de misión, pero no haciendo el tirocinio en el nunciatura, como se hace y es muy útil, sino simplemente al servicio de un obispo en un lugar de misión. Eso será estudiado pero también es una reforma a ver.
Y la redistribución del clero en el mismo país. ¿No es cierto? Se dijo, refiriéndose a una situación, hay una cantidad grande de sacerdotes de ese país en el primer mundo, dígase Estados Unidos o Europa, etc, y no hay para mandar a la zona amazónica de ese país. Eso habrá que evaluarlo, pero estar de acuerdo.
Los fidei donum interesados. Es verdad que a veces, y esto me pasó a mí siendo obispo en otras diócesis, te viene uno que vos lo mandaste a estudiar y se enamoró del lugar y quedó en el lugar y con todo lo que ofrece el primer mundo y no te quiere volver a la Diócesis y claro, uno por salvar la vocación cede, pero en ese punto, tener mucho cuidado y no favorecer. Agradezco los verdaderos sacerdotes fidei donum que vienen a Europa de África, de Asia, y de América. Pero los que son fidei donum, que devuelven aquel fidei donum que hizo Europa para con ellos, pero es un peligro los que vienen y se quedan… Una cosa un poco triste, me decía un obispo de Italia que tiene tres de estos que se quedaron y que van a celebrar una misa a los pueblitos de la montaña si antes no les llega la oferta. Esto es histórico, de acá, de ahora. Estemos alerta con eso y seamos valientes en hacer esas reformas de redifusión del clero del mismo país.
Y un punto de la parte pastoral fue de la mujer, ¿no es cierto? Evidentemente, la mujer, lo que se dijo en el documento queda corto, de lo que es la mujer, en la transmisión de la fe y en conservar la cultura. Quisiera solamente subrayar esto: Que todavía no hemos caído en la cuenta de lo que significa la mujer en la Iglesia, y por ahí nos quedamos solamente en la parte funcional, que es importante, que tiene que estar en los consejos o en todo lo que se dijo, eso sí, pero el papel de la mujer en la Iglesia va mucho más allá de la funcionalidad, y eso es lo que hay que seguir trabajando.
Después se habló de reorganizaciones. Se hace al final del documento y vi que algunos, por los votos, no les parecía. Organismos de servicio, siguiendo a la REPAM. Hacer una especia de no sé, que la REPAM tenga más consistencia, una especial de conferencia amazónica, de cara amazónica. No sé… de progresar en la organización, progresar en las semi-conferencias episcopales, o sea, que haya una conferencia episcopal del país, pero también que haya una semi-conferencia episcopal parcial de una zona. Y eso se hace en todos lados, acá en Italia está la conferencia episcopal lombarda… O sea, hay conferencias episcopales que tienen conferencias sectoriales. ¿Por qué no los países que tienes conferencias hacer pequeñas conferencias episcopales amazónicas que pertenecen a la general pero que trabajan su trabajo? Ir organizando su estructura de tipo REPAM, tipo CELAM amazónico, no sé. Ir abriendo, abriendo…
Se habló de una reforma ritual, a veces los ritos, esto está dentro de la competencia de la Congregación para el culto divino, y puede hacerlo, siguiendo los criterios, y sé que lo pueden hacer muy bien, y hacer las reformas necesarias que la inculturación quiere, pero siempre jueguen al desborde, siempre más allá. No solo organización ritual, organización de otro tipo, lo que vaya inspirando el Señor. De las 23 iglesias con rito propio, que se mencionaron en el documento, que fueron saliendo, al menos en el pre-documento, que al menos 18, si no 19, son iglesias sui iruis que empezaron de chiquito, ir armando tradición hasta donde el Señor nos lleve, no tenerle miedo a las organizaciones que custodian una vida especial, siempre con la ayuda de la Santa Madre Iglesia, madre de todos que nos va guiando en este camino para no separarnos. No le tengan miedo.
Y respecto a la organización de la Curia Romana, también una contribución. Me parece que hay que hacerlo. Y yo hablaré como hacerlo con el cardenal Turkson: Abrir una sección amazónica dentro del Dicasterio para el desarrollo humano integral, de tal manera que como no tiene trabajo, le doy más.
Quiero, antes de agradecerles a ustedes, que ya lo hice, quiero agradecer a todos los que trabajaron fuera de este aula, bueno, algún secretario que han ayudado… a la secretaría escondida, a los medios, al equipo de difusión, a los que prepararon los encuentros y las informaciones, y a los grandes escondidos que hicieron posible que la cosa vaya adelante. La famosa regia, ¿no es cierto? que han ayudado tanto. Incluyo a la presidencia y a la secretaría general que han ayudado con todo.
Y un agradecimiento a los medios de comunicación, –que yo pensé que iban a estar acá para escuchar la votación, como es pública la votación– por lo que han hecho. Gracias por este asunto, por esta favor que nos hacen al difundir este Sínodo. Yo les pediría un favor: que en la difusión que hagan del documento final, se detengan sobre todo en los diagnósticos, que es la parte pesada, que es la parte realmente donde el Sínodo se expresó mejor. El diagnóstico cultural, el diagnóstico social, el diagnóstico pastoral, y el diagnóstico ecológico, porque la sociedad tiene que hacerse cargo de esto.
El peligro puede ser que se entretengan quizás –no digo que lo hagan–, pero la sociedad lo pide, a veces, el “a ver que decidieron en esta disciplinar, que decidieron en otra”, “ganó este partido, perdió este”, en pequeñas cosas disciplinares, que tienen su trascendencia, pero que no harían el bien que tienen que hacer en este Sínodo, que la sociedad se haga cargo del diagnóstico que nosotros hemos realizado, en las cuatro dimensiones. Yo le pediría a los medios que lo hagan.
Siempre hay un grupo de cristianos “elite” que les gusta meterse, como si fuera lo universal, en este tipo de diagnósticos, más pequeñitos, o en este tipo de resoluciones más disciplinares intraeclesiásticas, no digan intereclesial, intraeclesiásticas, y hacer al mundo: ganó tal sección, ganó tal otra. No, ganamos todos en los diagnósticos que hicimos y hasta donde llegamos en las cuestiones pastorales e intraeclesiásticas. Pero que no se encierren en eso.
Pensando hoy en estas “elites” católicas y cristianas, pero sobre todo católicas, que quieren ir a la “cosita” y se olvidan de lo grande, me acordé de una frase de Péguy, la fui a buscar, trato de traducirla bien, creo que nos puede ayudar. Cuando describe a estos grupos que quieren la “cosita” y se olvidan de la “cosa”. “Porque no tienen el coraje de estar con el mundo, ellos se creen estar con Dios, porque no tienen el coraje de comprometerse en las opciones de la vida del hombre se creen de luchar por Dios, porque no aman a ninguno, se creen amar a Dios”. A mí me iluminó mucho. No caer prisioneros de estos grupos selectivos que del Sínodo van a querer ver qué se decidió sobre este punto intereclesiástico o sobre este otro, y van a negar el cuerpo del Sínodo, que son los diagnósticos que hemos hecho en las 4 dimensiones

Gracias de corazón, perdónenme la petulancia y recen por mí, por favor.


Ángelus: Abrir nuevos caminos para anunciar la Buena Nueva

Palabras del Papa antes de la oración mariana


(27 octubre 2019).- A las 12 del mediodía de hoy, al final de la Santa Misa celebrada en la Basílica Vaticana al finalizar la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica (6-27 de  octubre de 2019) sobre el tema: Amazonía: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral, el Santo Padre Francisco se asoma a la ventana del estudio del Palacio Apostólico para recitar el Ángelus con los fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro para la cita habitual de cada domingo.
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Palabras del Papa antes del Ángelus
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
La Misa celebrada esta mañana en San Pedro clausuró la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica. La primera lectura, del Libro de la Sirácide, nos recordaba el punto de partida de este camino: la invocación del pobre, que “atraviesa las nubes”, porque “Dios escucha la oración del oprimido” (Sir 35,21.16). El grito de los pobres, junto con el grito de la tierra, nos ha llegado desde la Amazonía. Después de estas tres semanas no podemos hacer como que no lo hemos escuchado. Las voces de los pobres, junto con las de muchos otros dentro y fuera de la Asamblea sinodal. Pastores, jóvenes, científicos, nos impulsan a no quedarnos indiferentes. A menudo hemos oído hablar de la frase, “más tarde es demasiado tarde”, esta frase no puede seguir siendo un eslogan.
¿Qué fue el Sínodo? Fue, como dice la palabra, un paseo juntos, reconfortados por la valentía y el consuelo que vienen del Señor. Hemos caminado mirándonos a los ojos y escuchándonos con sinceridad, sin ocultar las dificultades, experimentando la belleza de ir hacía delante juntos, para servir. En esto el apóstol Pablo nos estimula en la segunda lectura de hoy (cf. 2 Tm 4,6), en un momento dramático, mientras sabe que está a punto de ser ofrecido como sacrificio y el tiempo de su partida ha llegado. En ese momento escribe: “El Señor ha estado cerca de mi y me ha dado fuerza para que yo pueda llevar a cumplimiento el anuncio del Evangelio a toda las naciones” (véase 17) . Este es el último deseo de Pablo: no algo para sí mismo ni para ninguno de los suyos, sino por el evangelio, para que sea anunciado a todas las naciones. Esto es lo primero de todo y cuenta más que todo.
Cada uno de nosotros se habrá preguntado muchas veces qué puedo hacer de bien por mi propia vida; hoy es el momento, preguntémonos: “Yo, ¿qué cosa de bueno puedo hacer por el Evangelio?” En el Sínodo lo hemos hecho nos hemos preguntado, deseando abrir nuevos caminos para el anuncio del Evangelio. Y, ante todo, hemos sentido la necesidad, como el publicano del Evangelio de hoy (cf. Lc. 18,13-14), nos hemos sentido impulsados a dejar las comodidades de nuestros puertos seguros para ir y navegar en aguas profundas, no en las aguas fangosas de las ideologías  sino en el mar abierto en el cuál el Espíritu nos invita a tirar las redes.
Para el camino que viene, invoquemos a la Virgen María, venerada y amada como Reina de la Amazonía. No se hizo así por conquista, sino por “inculturación” de sí mismo: con el humilde coraje del la madre se convirtió en la protectora de sus hijos, la defensora de los oprimidos, siempre caminando con la cultura del pueblo, no hay una búsqueda standar, no hay una cultura pura que purifica las otras, es el Evangelio puro que se incultura A ella, que en la pobre casa de Nazaret cuidó de Jesús, confiamos a sus hijos más pobres de nuestra casa común.

Mes del Rosario: El Papa pide rezar por la paz y por los misioneros

El Evangelio y la paz caminan juntos”

(27 octubre).- El Papa Francisco renovó su llamado a rezar el Rosario por la paz, después del Ángelus del domingo 27 de octubre de 2019 en la Plaza de San Pedro, al final de este mes de octubre, mes del Rosario pero también mes misionero extraordinario.
Es el último domingo de octubre, mes misionero, que este año tiene un carácter extraordinario y también es el mes del Rosario”, dijo el Papa en italiano antes de agregar: “Renuevo la invitación a rezar Rosario por la misión de la Iglesia hoy, especialmente para los misioneros y misioneras que enfrentan mayores dificultades. Y al mismo tiempo, seguimos rezando el Rosario por la paz. El Evangelio y la paz caminan juntos”.

Líbano: El Papa llama al “diálogo” para resolver la crisis

Llamada a favor de los jóvenes y del modelo libanés


(27 octubre 2019).- El Papa Francisco ha lanzado una llamada al “diálogo” para resolver la crisis interna en el Líbano.
Después de la oración del Ángelus de este domingo 27 de octubre de 2019 en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco tuvo un pensamiento especial para los jóvenes libaneses: “Dirijo un pensamiento particular al querido pueblo libanés, especialmente a los jóvenes quienes, en los últimos días, han hecho oír su voz frente a los desafíos y problemas sociales y económicos del país”.
Elogió el modelo de coexistencia pacífica que es el Líbano: “Insto a todos a buscar soluciones justas a través del diálogo, y rezo a la Virgen María, Reina del Líbano, para que con el apoyo de la comunidad internacional, Este país siga siendo un área de convivencia pacífica y respeto por la dignidad y la libertad de todas las personas, en beneficio de toda la región del Oriente Medio”
Es San Juan Pablo II quien dijo que el Líbano era un “mensaje” en su carta apostólica del 7 de septiembre de 1989 : “La Iglesia desea manifestar al mundo que el Líbano es más que un país: es un ¡Un mensaje de libertad y un ejemplo de pluralismo para Oriente y Occidente! ”
El periodista libanés Fady Noun explicó: “Vio con una mirada profética lo que el Líbano podía dar, la radiación, la gran misión que podía tener”
27.10.19



Carta Apostólica de Francisco: El Archivo Secreto Vaticano pasa a llamarse “Archivo Apostólico Vaticano”

En forma de Motu Proprio (Texto completo)

(28 oct. 2019).- El Papa Francisco ha decidido que el actual Archivo Secreto Vaticano, a partir de ahora, se denomine Archivo Apostólico Vaticano, “sin cambiar nada de su identidad, de su estructura y de su misión”.
Así lo ha indicado en la Carta Apostólica, en forma de Motu Proprio, firmada por él mismo el 22 de octubre de 2019, y publicada por la edición diaria del L’Osservatore Romano.
Reafirmando la voluntad efectiva de servir a la Iglesia y a la cultura, Francisco señala que la nueva denominación “resalta el estrecho vínculo entre la Sede Romana y el Archivo, instrumento indispensable del ministerio petrino”, y al mismo tiempo “subraya su dependencia inmediata del Romano Pontífice, como ya sucede en paralelo con el nombre de la Biblioteca Apostólica Vaticana”.
Secretum
El término Secretum, –explica Francisco– se ha convertido en el nombre propio de la institución y que ha prevalecido en los últimos siglos, así es como todavía lo definen hoy en día, sin ninguna dificultad, los estudiosos. Y aclara que “está justificado porque indicaba que el nuevo Archivo, querido por mi predecesor Pablo V hacia 1610-1612, no era otro que el archivo privado, separado y reservado del Papa. Así es como todos los pontífices quisieron definirlo siempre”.
En este contexto, el Papa declara que “mientras perduró la conciencia de la estrecha relación entre la lengua latina y las lenguas que de ella se derivan, no hubo necesidad de explicar o incluso justificar este título de Archivum Secretum“.
Al haber perdido el verdadero significado del término secretum y asociando instintivamente su valencia al concepto expresado por la palabra moderna ‘secreto'”, explica Francisco, “en algunos ámbitos y ambientes, incluso en aquellos de cierta importancia cultural, este término ha asumido el significado prejudicial de escondido, de no revelado y reservado para unos pocos”.
A continuación, ofrecemos la Carta Apostólica completa:
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Carta Apostólica en forma de Motu Proprio
La experiencia histórica nos enseña que toda institución humana, si bien haya surgido con las mejores garantías y con esperanzas de progreso vigorosas y fundadas, tocada fatalmente por el tiempo, para permanecer fiel a sí misma y a los objetivos ideales de su naturaleza, siente la necesidad, no ya de cambiar su fisonomía, sino de transponer a las diversas épocas y culturas sus valores inspiradores y de efectuar las actualizaciones que son convenientes y a veces necesarias.
También el Archivo Secreto Vaticano, al que los Romanos Pontífices han reservado siempre solicitud y cuidado debido al ingente y relevante patrimonio documental que conserva, tan precioso para la Iglesia Católica como para la cultura universal, no escapa, en su historia de más de cuatrocientos años de antigüedad, a esos condicionamientos inevitables.
El Archivo Pontificio, que surgió del núcleo documental de la Cámara Apostólica y de la misma Biblioteca Apostólica (la llamada Bibliotheca secreta) entre la primera y segunda década del siglo XVII, comenzó a llamarse Secreto (Archivum Secretum Vaticanum) sólo a mediados de ese siglo; instalado en las salas apropiadas del Palacio Apostólico, alcanzó con el tiempo una consistencia notable y se abrió desde el principio a las peticiones de documentos que llegaban al Romano Pontífice, al Cardenal Camarlengo y luego al Cardenal Archivero y Bibliotecario de toda Europa y del mundo. Si bien es cierto que la apertura oficial del Archivo a los investigadores de todos los países se produjo solamente en 1881, también lo es que, entre los siglos XVII y XIX, muchas obras eruditas pudieron ser publicadas con la ayuda de copias documentales fieles o auténticas que los historiadores obtuvieron de los custodios y prefectos del Archivo Secreto Vaticano. Tanto es así que el famoso filósofo y matemático alemán Gottfried Wilhelm von Leibniz, que también se sirvió de él, escribió en 1702 que podría considerarse en cierto modo el Archivo Central de Europa (quod quodam modo totius Europae commune Archivum censeri debet).
Este largo servicio prestado a la Iglesia, a la cultura y a los estudiosos de todo el mundo siempre ha hecho acreedor de estima y gratitud al Archivo Secreto Vaticano, sobre todo desde la muerte de León XIII hasta nuestros días, tanto por la progresiva “apertura” de la documentación puesta a disposición para su consulta (que a partir del 2 de marzo de 2020, por disposición mía, se extenderá hasta el final del pontificado de Pío XII), como por el aumento del número de investigadores que son admitidos diariamente en dicho Archivo y ayudados en todo lo posible en sus investigaciones.
Este meritorio servicio eclesial y cultural, tan apreciado, bien responde a las intenciones de todos mis predecesores, que según los tiempos y las posibilidades han favorecido la investigación histórica en un Archivo tan vasto, dotándolo, según las sugerencias de los cardenales Archiveros o de los prefectos pro tempore, de personas, medios y también de nuevas tecnologías. De ese modo, la estructura de los Archivos ha ido creciendo poco a poco en vista de su servicio cada vez más intenso a la Iglesia y al mundo de la cultura, dando siempre fe de las enseñanzas y directrices de los Papas.
Hay, sin embargo, un aspecto que creo que podría ser útil actualizar, reafirmando los objetivos eclesiales y culturales de la misión del Archivo. Este aspecto se refiere a la denominación misma de la institución: Archivo Secreto Vaticano.
Nacido, como ya se ha dicho, de la Bibliotheca secreta del Romano Pontefice, es decir, de la parte de los códigos y escrituras más particularmente de propiedad y bajo la jurisdicción directa del Papa, el Archivo se llamaba primero simplemente Archivum novum, luego Archivum Apostolicum y luego Archivum Secretum (las primeras atestaciones del término se remontan aproximadamente a 1646).
El término Secretum, que se ha convertido en el nombre propio de la institución y que ha prevalecido en los últimos siglos, estaba justificado porque indicaba que el nuevo Archivo, querido por mi predecesor Pablo V hacia 1610-1612, no era otro que el archivo privado, separado y reservado del Papa. Así es como todos los pontífices quisieron definirlo siempre, y así es como todavía lo definen hoy en día, sin ninguna dificultad, los estudiosos. Esta definición, por otra parte, estaba muy extendida, con un significado análogo en las cortes de soberanos y príncipes, cuyos archivos se definían propiamente como secretos.
Mientras perduró la conciencia de la estrecha relación entre la lengua latina y las lenguas que de ella se derivan, no hubo necesidad de explicar o incluso justificar este título de Archivum Secretum. Con los progresivos cambios semánticos que se han producido en las lenguas modernas y en las culturas y sensibilidad social de las diferentes naciones, en mayor o menor medida, el término Secretum, adosado  al Archivo Vaticano, comenzó a ser malinterpretado y a colorearse de matices ambiguos, incluso negativos. Al haber perdido el verdadero significado del término secretum y asociando instintivamente su valencia al concepto expresado por la palabra moderna “secreto”, en algunos ámbitos y ambientes, incluso en aquellos de cierta importancia cultural, este término ha asumido el significado prejudicial de escondido, de no revelado y reservado para unos pocos. Todo lo contrario de lo que siempre ha sido y pretende ser el Archivo Secreto Vaticano, que -como decía mi santo predecesor Pablo VI- conserva “ecos y vestigios” del paso del Señor en la historia (Enseñanzas de Pablo VI, I, 1963, p. 614). Y la Iglesia “no tiene miedo de la historia, al contrario, la ama y la gustaría amarla más y mejor, ¡como Dios la ama!” (Discurso a los funcionarios del Archivo Secreto Vaticano, 4 marzo 2019: L’Osservatore Romano, 4-5 marzo 2019, p. 6).
Instado en estos últimos años por algunos estimados Prelados, así como por mis colaboradores más cercanos, y habiendo escuchado también el parecer de los Superiores del mismo Archivo Secreto Vaticano, con este Motu Proprio decido que:
A partir de ahora, el actual Archivo Secreto Vaticano, sin cambiar nada de su identidad, de su estructura y de su misión, se denomine Archivo Apostólico Vaticano.
Reafirmando la voluntad efectiva de servir a la Iglesia y a la cultura, la nueva denominación resalta el estrecho vínculo entre la Sede Romana y el Archivo, instrumento indispensable del ministerio petrino, y al mismo tiempo subraya su dependencia inmediata del Romano Pontífice, como ya sucede en paralelo con el nombre de la Biblioteca Apostólica Vaticana.
Dispongo que la presente Carta Apostólica en forma de Motu Proprio sea promulgada mediante su publicación en el diario L’Osservatore Romano, entrando en vigor inmediatamente después de dicha publicación, para incorporarse inmediatamente a los documentos oficiales de la Santa Sede, y que, posteriormente, se inserta en las Acta Apostolicae Sedis.
Dado en Roma, en San Pedro, el 22 de octubre de 2019, séptimo de nuestro Pontificado.
Francisco
29.10.19


Santa Marta: “Vivir en tensión hacia el encuentro con el Señor”

Meditación del Santo Padre en la Misa


(29 oct. 2019).- El Papa subrayó que la esperanza consiste en “vivir en tensión hacia la revelación del Señor, hacia el encuentro con el Señor” y reiteró “la esperanza es vivir en tensión, siempre, sabiendo que no podemos hacer el nido aquí: la vida del cristiano está’ ‘en tensión hacia’”.
Hoy, 29 de octubre de 2019, en la homilía de la Misa en la Casa Santa Marta, el Santo Padre ha meditado en torno de la primera lectura del día que corresponde a la Carta de san Pablo a los Romanos (Rm 8, 18-25), en la que el Apóstol “canta un himno a la esperanza”, indica Vatican News.
Fe y esperanza
Para Francisco, si un cristiano pierde la perspectiva de vivir en la citada “tensión hacia”, “su vida se vuelve estática y las cosas que no se mueven se corrompen”.
Así, de acuerdo al medio vaticano, propuso el ejemplo del agua, que cuando “está quieta, no corre, no se mueve, se corrompe. Al cristiano que no es capaz de estar en tensión hacia la otra orilla, le falta algo: terminará corrupto. Para él, la vida cristiana será una doctrina filosófica, la vivirá así, dirá que es fe pero sin esperanza no lo es”.
Esperanza, virtud “humilde”
El Pontífice manifestó que es “difícil es comprender la esperanza” y aludió a las tres virtudes telologales. La fe se refiere al Credo que habla de “cosas concretas”, mientras que hablar de caridad consiste en “hacer el bien al prójimo, a los demás, muchas obras de caridad que se hacen al otro”. En el caso de la esperanza, expuso, esta es “la más humilde de las virtudes” que “solo los pobres pueden tener”.

De este modo, para ser hombres y mujeres de esperanza, “debemos ser pobres, pobres, no apegados a nada. Pobres. Y abiertos hacia la otra orilla. La esperanza es humilde, y es una virtud que se trabaja – por decirlo así – todos los días: todos los días es necesario volver a tomarla, todos los días debemos tomar la cuerda y ver que el ancla está fija allí y que yo la tengo en la mano; todos los días es necesario recordar que tenemos el anticipo, que es el Espíritu que trabaja en nosotros con las cosas pequeñas”, apuntó el Obispo de Roma.
La esperanza requiere paciencia
Después, para explicar cómo se puede vivir la esperanza el Santo Padre remitió a la enseñanza de Jesús en el pasaje del Evangelio de hoy (Lc 13, 18-21) cuando compara el Reino de Dios con el grano de mostaza arrojado al campo.
Como señala Pablo, “la esperanza tiene necesidad de paciencia”. Esto es, “la paciencia de saber que nosotros sembramos, pero es Dios quien hace crecer”. “La esperanza es artesanal, pequeña”, prosiguió, “es sembrar un grano y dejar que la tierra la haga crecer”.
Además, en el Evangelio Jesús también recurre a la imagen de la “levadura” que una mujer tomó y mezcló con harina.
Respirar “el aire de la esperanza”
Como la levadura en la masa, como la semilla en la tierra “la esperanza es una virtud que no se ve: trabaja desde abajo; nos hace ir y mirar desde abajo. No es fácil vivir en la esperanza, pero yo diría que debería ser el aire que respira un cristiano, el aire de la esperanza; de lo contrario, no podrá caminar, no podrá seguir adelante porque no sabe adónde ir”, describió el Papa.
Y agregó que dicha virtud “nos da seguridad: la esperanza no defrauda. Jamás. Si tú esperas, no te decepcionarás. Debemos abrirnos a esa promesa del Señor, inclinándonos hacia esa promesa, pero sabiendo que hay un Espíritu que trabaja en nosotros”.
Que el Señor nos dé a todos nosotros esta gracia de vivir en tensión, en tensión, pero no por los nervios, los problemas, no: en tensión por el Espíritu Santo que nos arroja hacia la otra orilla y nos mantiene en la esperanza”, pidió finalmente Francisco.
30,10,19



Santa Marta: “Comprender la ternura del amor de Dios”

Reflexión del Santo Padre en la Misa

(31 oct. 2019).- El Papa Francisco indicó que, como hizo san Pablo, es preciso “comprender la ternura del amor de Dios en Jesús por cada uno de nosotros”, para entender lo que verdaderamente es “el amor de Cristo”.
Hoy, 15 de octubre de 2019, en la Misa en la Casa Santa Marta, el Santo Padre ha meditado sobre la primera lectura, tomada de la Carta de san Pablo a los Romanos, indica Vatican News.
A partir de dicho pasaje, en su homilía, Francisco explicó cómo el apóstol de los gentiles podría resultar “un poco soberbio”, “demasiado seguro de sí mismo” al declarar que ni siquiera “la tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro, ni la espada” lograrían separarnos “del amor de Cristo”
Un amor fuerte
Por otra parte, según el medio vaticano, el Pontífice señaló que “somos más que ganadores” con el amor del Señor y que san Pablo lo fue “porque desde el momento en que el Señor lo llamó en el camino a Damasco, comenzó a comprender el misterio de Cristo”: “se había enamorado de Cristo”.
El apóstol fue tomado por “un amor fuerte”, “grande”, no por un “argumento” de “telenovela”. Un amor “en serio”, hasta el punto de sentir que Dios “siempre lo acompañaba en lo bueno y en lo malo”.
Ante este hecho, el Obispo interpeló: “¿amo al Señor así? Cuando llegan momentos feos, ¿cuántas veces sentimos el deseo de decir: ‘El Señor me ha abandonado, ya no me ama’ y le gustaría dejar al Señor”.
Así, remitió de nuevo al ejemplo de Pablo, que “estaba seguro de que el Señor nunca abandona. Él entendió el amor de Cristo en su propia vida. Este es el camino que nos hace ver Pablo: el camino del amor, siempre, en lo bueno y en lo malo, siempre delante. Esta es la grandeza de Pablo”.
Un amor cercano
Para el Obispo de Roma, el amor de Dios, “no se puede describir” y recordó que Jesús dio su vida para salvarnos y que: “no hay amor más grande que dar la vida por el otro”.
Después propuso el ejemplo del amor de una madre “que da la vida por su hijo, siempre lo acompaña en la vida, en los momentos difíciles pero aún así es poco…Es un amor cercano a nosotros, no es un amor abstracto el amor de Jesús, es un amor Yo-tú, yo-tú, cada uno de nosotros, con nombre y apellido”.
Un amor tierno
En el Evangelio de san Lucas, el Papa Francisco considera que se percibe “algo del amor de Jesús”, ya que al hablar de Jerusalén, rememoró los momentos en los que trató de reunir a sus hijos, “como una gallina con sus polluelos debajo de sus alas” y se lo impidieron.
Esto le hizo llorar: “El amor de Cristo lo lleva al llanto, al llanto por cada uno de nosotros. Hay mucha ternura en esta expresión. Jesús podía condenar a Jerusalén, decir cosas malas… Y se queja porque no se dejan amar como los polluelos de la gallina”, expuso el Santo Padre.
Pensar en la ternura de Jesús
Asimismo, remarcó que se trata de un amor que espera pacientemente “el amor que juega esa última carta con Judas: ‘Amigo’, le da la salida, hasta el final. Incluso con grandes pecadores, hasta el final. Él ama con esta ternura”.
No sé si pensamos en Jesús así de tierno, en Jesús que llora, cómo lloró ante la tumba de Lázaro, cómo lloró aquí, mirando Jerusalén” . Por ello, pidió que nos preguntemos si Jesús está llorando por nosotros: “Él que nos ha dado ‘tantas cosas”, mientras que a menudo nosotros elegimos ir ‘por otro camino”.

Finalmente, de acuerdo a la citada fuente, Francisco reiteró que el amor de Dios “se convierte en una lágrima, en llanto, llanto de ternura en Jesús” y que esta la razón por la que san Pablo “se había enamorado de Cristo y nada podía separarlo de Él”.
31.10.19


16 d’oct. 2019

PAPA TARDOR 3


Mirar a la persona y a las intenciones de su corazón” – Catequesis completa

Ciclo de los Hechos de los Apóstoles


(16 oct. 2019).- El Santo Padre ha indicado que Dios incita a Pedro, y a nosotros como evangelizadores, “a mirar a la persona y a las intenciones de su corazón”, pues, “lo que hace al hombre impuro, de hecho, no viene de fuera, sino solo de dentro, del corazón (cf. Mc 7, 21)”.
Hoy, 16 de octubre de 2019, el Papa Francisco, ha continuado con el ciclo de catequesis sobre los Hechos de los Apóstoles, centrando su reflexión en el pasaje “Dios no hace acepción de personas” (Hechos 10:34). Pedro y la efusión del Espíritu sobre los paganos (Hechos de los Apóstoles 10, 34-36).
Universalidad de la salvación

Catequesis del Santo Padre
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
El viaje del Evangelio en el mundo, que San Lucas relata en los Hechos de los Apóstoles, va acompañado de la creatividad suprema de Dios que se manifiesta de manera sorprendente. Dios quiere que sus hijos superen todo particularismo para abrirse a la universalidad de la salvación. Este es el objetivo: superar los particularismos y abrirse a la universalidad de la salvación, porque Dios quiere salvar a todos. Los renacidos por el agua y el Espíritu –los bautizados- están llamados a salir de sí mismos y a abrirse a los demás, a vivir la cercanía, el estilo de vivir juntos, que transforma toda relación interpersonal en una experiencia de fraternidad (cf. Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, 87).
Testigo de este proceso de “fraternización” que el Espíritu quiere desencadenar en la historia es Pedro, protagonista de los Hechos de los Apóstoles junto con Pablo. Pedro vive un acontecimiento que marca un cambio decisivo para su existencia. Mientras reza, tiene una visión que actúa como una “provocación” divina, para provocar un cambio de mentalidad en él. Ve un gran lienzo que baja desde las alturas y que contiene varios animales: cuadrúpedos, reptiles y pájaros, y oye una voz que le invita a comer esa carne. Como buen judío, reacciona diciendo que nunca había comido nada impuro, como prescribe la Ley del Señor (cf. Lv 11). Entonces la voz repite con fuerza: “Lo que Dios ha purificado, no lo llames tu profano” (Hch 10,15).
Con este hecho el Señor quiere que Pedro ya no evalúe los acontecimientos y a las personas según las categorías de lo puro y lo impuro, sino que aprenda a ir más allá, a mirar a la persona y a las intenciones de su corazón. Lo que hace al hombre impuro, de hecho, no viene de fuera, sino sólo de dentro, del corazón (cf. Mc 7, 21). Jesús lo dice claramente.
Después de esa visión, Dios envía a Pedro a la casa de un desconocido incircunciso, Cornelio, “centurión de la cohorte Itálica, piadoso y temeroso de Dios”, que da muchas limosnas al pueblo y continuamente ora a Dios (cf. Hch 10,1-2), pero no era judío.
En ese hogar de paganos, Pedro predica a Cristo crucificado y resucitado y el perdón de los pecados a cualquiera que crea en Él. Y mientras Pedro habla, el Espíritu Santo se derrama sobre Cornelio y su familia. Y Pedro los bautiza en el nombre de Jesucristo (Hechos 10:48).
Este hecho extraordinario –es la primera vez que paso algo así- se viene a saber en Jerusalén, donde los hermanos, escandalizados por el comportamiento de Pedro, se lo reprochan duramente (cf. Hch 11,1-3).  Pedro ha hecho algo que iba más allá de la costumbre, más allá de la ley, y por eso se lo reprochan. Pero después de su encuentro con Cornelio, Pedro está más libre de sí mismo y más en comunión con Dios y con los demás porque ha visto la voluntad de Dios en la acción del Espíritu Santo. Puede comprender, pues, que la elección de Israel no es una recompensa al mérito, sino el signo de la llamada gratuita a ser mediación de la bendición divina entre los pueblos paganos.
Queridos hermanos, del Príncipe de los Apóstoles aprendemos que un evangelizador no puede ser un impedimento para la obra creadora de Dios, que “quiere que todos los hombres se salven” (1 Tm 2,4), sino alguien que favorece el encuentro de los corazones con el Señor. Y nosotros ¿cómo nos comportamos con nuestros hermanos y hermanas, especialmente con los que no son cristianos? ¿Somos un impedimento para el encuentro con Dios? ¿Obstaculizamos su encuentro con el Padre o lo facilitamos?
Pidamos hoy  la gracia de dejarnos maravillar por las sorpresas de Dios, de no obstaculizar su creatividad, sino de reconocer y favorecer las formas siempre nuevas en que el Resucitado derrama su Espíritu en el mundo y atrae los corazones, dándose a conocer como ” el Señor de todos”. (Hechos 10.36). Gracias.
17.10.19




El Evangelio debe inculturarse”: Encuentro del Papa con un grupo de indígenas en Roma

Participantes en el Sínodo


(17 oct. 2019).- El Papa Francisco se reunió esta tarde con un grupo de unos 40 indígenas, entre los que se encontraban los participantes en el Sínodo para la Región Panamazónica y otras iniciativas que se están llevando a cabo en Roma en estos días.
El encuentro ha tenido lugar este jueves, 17 de octubre de 2019, a las 15:30 horas, ha informado Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
El Evangelio es como una semilla”
Tras unas palabras de dos indígenas en representación de los pueblos amazónicos, el Papa dirigió unas palabras a los presentes, subrayando que el Evangelio “es como una semilla que cae en la tierra que encuentra y crece con las características de esta tierra”, apunta Matteo Bruni en su comunicado.
Con referencia a la región amazónica, el Santo Padre señaló los peligros de las nuevas formas de colonización. Finalmente, refiriéndose a los orígenes del cristianismo, nacido en el mundo judío, desarrollado en el mundo greco-latino y que luego llegó a otras tierras, como la eslava, oriental, americana, Francisco reiteró que el Evangelio debe inculturarse, porque “el pueblo recibe el anuncio de Jesús con su propia cultura”.
Voz de los pueblos indígenas
El encuentro se abrió con un breve discurso a dos voces, leído por una mujer y un hombre, representantes de los pueblos indígenas, que a través de ellos agradecieron al Santo Padre la convocatoria del Sínodo y pidieron su ayuda para hacer realidad su deseo de asegurar una vida pacífica y feliz a sus pueblos, cuidando su tierra, protegiendo sus aguas, para que puedan disfrutar de sus descendientes.
Asimismo, en la reunión han estado presentes monseñor Roque Paloschi, arzobispo de Porto Velho (Brasil), el cardenal Claudio Hummes, relator general y presidente de la Comisión para la redacción del documento final, y los cardenales Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los Obispos, y cardenal Pedro Barreto, presidente delegado del Sínodo Amazónico.
18.10.19




Ángelus: “Anuncia la Palabra, insiste en el momento oportuno y no oportuno”

Palabras del Papa antes de la oración mariana


(20 octubre 2019).- “Para vivir la misión en plenitud, hay una condición indispensable: la oración, una oración ferviente e incesante”, subrayó el Papa Francisco en el Ángelus este 20 de octubre de 2019. E invitó a un examen de conciencia: “¿Estoy orando por los misioneros? “
Desde la Plaza de San Pedro, donde presidió la Oración Mariana en esta Jornada Mundial de las Misiones, el Papa también nos instó a “superar la tentación de cualquier cierre autorreferencial y todas las formas de pesimismo pastoral, para abrirnos a la novedad gozosa del Evangelio”.
Los creyentes, agregó, “están llamados a llevar a todas partes, con nuevo ímpetu, las buenas noticias de que en Jesús, la misericordia vence al pecado, la esperanza vence al miedo, la hermandad vence a la hostilidad” . “Cristo es nuestra paz y en Él se supera toda división, solo en Él está la salvación de cada hombre y de cada pueblo”.
Palabras del Papa antes del Ángelus
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
La segunda lectura de la liturgia de hoy propone la exhortación que el apóstol Pablo dirige a su fiel colaborador Timoteo: “Anuncia la Palabra, insiste en el momento oportuno y no oportuno. Amonesta, reprende, exhorta con toda magnanimidad y enseñanza” (2 Tim 4:2). El tono  es sincero, Timoteo debe sentirse responsable de anunciar la Palabra, asumiendo un compromiso amplio que no excluye ninguna esfera existencial. Estos sentimientos de San Pablo deberían ser los de todos los discípulos de Jesús llamados a ser testigos del Evangelio en nuestro tiempo por medio de un compromiso renovado.
El Papa Benedicto XV, hace cien años, para dar un nuevo impulso a la responsabilidad misionera de toda la Iglesia, promulgó la Carta Apostólica “Máximum illud”. Sintió la necesidad de actualizar evangélicamente la misión en el mundo, para que pudiera ser  purificada de cualquier incrustación colonial y libre del condicionamiento de las políticas expansionistas de las naciones europeas.
En un contexto cambiante como el actual, el mensaje de Benedicto XV sigue siendo relevante, actual y nos estimula a
superar la tentación de cualquier cierre autorreferencial y de cualquier
forma de pesimismo pastoral, con el fin de abrirnos a la gozosa novedad del Evangelio. En este tiempo nuestro, marcado por una globalización que debería ser solidaria y respetuosa de la particularidad de los pueblos y en cambio, todavía sufre las consecuencias de la homologación y viejos conflictos de poder que alimentan las guerras y arruinan el planeta, los creyentes están llamados a llevar a todas partes, con un nuevo impulso, la buena noticia de que en la misericordia de Jesús vence el pecado, la esperanza gana sobre el miedo, la fraternidad gana sobre la hostilidad. Cristo es nuestra paz y en Él toda división se supera; sólo en Él está la salvación de cada hombre y de cada pueblo.
Para vivir la misión en plenitud hay una condición indispensable: la oración, una oración ferviente e incesante, según la enseñanza de Jesús, también proclamada en el Evangelio de hoy, en el que cuenta una parábola “sobre la necesidad de orar siempre, sin cansarse nunca” (Lc 18,1). De hecho, la oración es la primera fuerza del anuncio, los misioneros son ante todo hombres y mujeres de oración que nutren la fe en el vínculo constante con el Señor para enfrentar las dificultades que conlleva  la evangelización y al mismo tiempo, la oración es el primer apoyo del Pueblo de Dios para los misioneros, llena de afecto y gratitud para su difícil tarea de anunciar. Es importante preguntarse: “Rezo por los misioneros? ¿Rezo por llevar la Palabra de Dios con el testimonio? Pensemos un momento.
Que María, Madre de todos los pueblos, acompañe y proteja a los misioneros del Evangelio todos los días.


Ángelus: Jóvenes, la Iglesia confía en vosotros

Palabras del Papa después de la oración mariana


(20 octubre 2019).- “Vosotros sois protagonistas en la evangelización, especialmente entre vuestros contemporáneos”, dice el Papa Francisco a los jóvenes, en el Ángelus del 20 de octubre de 2019: “La Iglesia tiene confianza en vosotros; ¡Continuad con alegría y generosidad! “
Jóvenes de toda Italia se reunieron en la Plaza de San Pedro con sus educadores con motivo del 50 aniversario de Catholic Youth Action (RCA).
Después de la oración mariana, el Papa también saludó a la comunidad peruana de Roma, a la que alentó a mantener “siempre la fe y la tradición de (su) pueblo”.
Palabras del Papa después del Ángelus
Queridos hermanos y hermanas:
Ayer, en Crema, fue beatificado el mártir Don Alfredo Cremonesi, sacerdote misionero del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras. Asesinado en Birmania en 1953, fue un incansable apóstol de la paz y un celoso testigo del Evangelio hasta el derramamiento de sangre. Que su ejemplo nos lleve a ser valientes obreros de fraternidad y valientes misioneros en cualquier ambiente; Que su intercesión apoye a todos los que luchan por sembrar el Evangelio en el mundo. ¡demos un aplauso al Beato Alfredo!
Y ahora os doy una cordial bienvenida a todos vosotros, peregrinos de Italia y de varios países. En particular, saludo y bendigo con cariño a la comunidad peruana de Roma, reunida aquí con la venerada imagen del Señor de los Milagros: que ¡mantenga siempre la fe y la tradición de su pueblo!  – ; también a las enfermeras de Nuestra Señora de los Dolores la Addolorata que celebraron su Capítulo General; Los participantes en la caminata “Seamos humanos”, que en los últimos meses ha recorrido las ciudades y territorios de Italia para promover un debate constructivo sobre los temas de inclusión y acogida. ¡Gracias por esta gran iniciativa!
Dirijo un pensamiento especial a los jóvenes de Acción Católica, que vinieron aquí con sus educadores de todas las diócesis italianas, con motivo del 50 aniversario de la ACR. Queridos jóvenes, son protagonistas de la evangelización, especialmente entre sus contemporáneos. La Iglesia confía en vosotros; ¡Continúad con alegría y generosidad!
A todos os deseo un feliz domingo. Por favor, no os olvidéis rezar por mí. Buen almuerzo y adios.

20.10.19





Asociación Marítima Cristiana Internacional: Servir a la “gente de mar” con “espíritu ecuménico”

Mensaje del Papa en su 50 aniversario


( 21 oct. 2019).- El Papa Francisco ha enviado un mensaje a la Asociación Marítima Cristiana Internacional (ICMA) con ocasión del cincuenta aniversario de su fundación en el que les anima “a continuar, con un renovado espíritu ecuménico, vuestro servicio a la gente del mar”.
Las palabras del Santo Padre han sido difundidas durante la apertura de los trabajos de la XI Conferencia Mundial de la Asociación Marítima Cristiana Internacional. Este evento tiene lugar en Kaohsiung (Taiwán) del 21 al 25 de octubre de 2019 y presenta el tema “50 años de trabajo conjunto para los marinos, los pescadores y sus familias”.
Así lo ha comunicado hoy, 21 de octubre de 2019, la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Conferencia Mundial
Según indica la propia organización, en este encuentro, además de celebrar los 50 años de su misión común, se discutirá el presente y futuro de la misma bajo el lema “Trabajando juntos”.
Se espera la asistencia de unos 250 invitados procedentes de las organizaciones miembros de ICMA de todo el mundo y de sus socios, incluyendo gobiernos, representantes de la industria marítima, sindicatos y organizaciones de voluntarios comprometidos con el bienestar de la gente de mar, los pescadores y sus familias.
Entre los ponentes, destaca la presencia de Mons. Antonio Luis Cardenal Tagle, arzobispo de Manila.
ICMA
La ICMA aglomera a 29 organizaciones caritativas que trabajan por el bienestar de la gente de mar, los pescadores y sus familias. Estas organizaciones representan a varias iglesias y comunidades cristianas que operan en más de 400 centros de marinos en más de 100 países. Fue fundada en 1969 para fomentar la colaboración y la asistencia mutua entre las organizaciones de los ministerios de este colectivo de personas del mar. Este trabajo conjunto funciona a nivel local, portuario, nacional e internacional.
A continuación publicamos el mensaje completo del Santo Padre con motivo de esta conferencia.
***
Mensaje del Santo Padre
Un saludo de paz y buenos deseos a todos vosotros, queridos delegados de la Asociación Marítima Cristiana Internacional.
Os habéis reunido en Kaohsiung, Taiwán, para la XI Conferencia Mundial, en la que recordáis el quincuagésimo aniversario de la fundación de vuestra benemérita Asociación. Este aniversario me brinda la oportunidad de exhortaros a continuar, con un renovado espíritu ecuménico, vuestro servicio a la gente del mar.
En estos días de reuniones y reflexión, os deseo que encontréis formas cada vez más eficaces de ayudar a los marinos, a los pescadores y a sus familias. La Carta Apostólica Stella maris de 1997, en la que san Juan Pablo II esbozaba las líneas fundamentales para el cuidado pastoral de las muchas personas que trabajan en el mar y de sus familias, así como de los que viajan por mar, sigue siendo muy relevante. En ese documento, mi predecesor nos invitaba a trabajar “por lograr que la gente del mar cuente en abundancia con los medios necesarios para llevar una vida santa ” (II § 2).
Yo también renuevo esta invitación a todos vosotros, que representáis diferentes tradiciones cristianas: Ayudad  a la gente de mar a conocer a Jesucristo y a vivir de acuerdo con sus enseñanzas, en el respeto y la aceptación recíproca.
Os animo a superar las dificultades que a veces se puedan encontrar en vuestra misión, promoviendo con convicción el espíritu ecuménico. Os acompaño con mi oración y con la bendición que de buen grado invoco sobre vosotros, sobre vuestros trabajos en estos días y sobre todos los que han sido confiados a vuestro servicio pastoral. Que el Señor os bendiga y, por favor, rezad por mí. Gracias.
22.10.19



Hemos sido víctimas de actos de violencia” denuncia ‘Amazonía: Casa Común’

Ante el robo de las figuras indígenas


(22 oct. 2019).- Ante el robo de las imágenes de madera que se venían utilizando en diferentes eventos en el marco del Sínodo Amazónico, simbolizando a la Madre Tierra, la iniciativa Amazonía: Casa Común ha emitido un comunicado en el que alerta y denuncia estos “actos de violencia, que reflejan la intolerancia religiosa, el racismo, actitudes vejatorias, que sobre todo afectan a los pueblos indígenas”.
Amazonía: Casa Común es un proyecto coordinado por un grupo diverso de instituciones católicas al servicio del Sínodo de los Obispos para la Asamblea Especial para la Región Panamazónica. El comunicado ha sido difundido en la mañana del martes, 22 de octubre de 2019.
Hemos sido víctimas de actos de violencia” declaran abiertamente, y afirman que estos hechos “demuestran una negativa para construir nuevos caminos para la renovación de nuestra Iglesia”.
Además, alertan de que “estos actos pueden repetirse o subir el tono, y generar mayores afectaciones”, y aseguran que su presencia e iniciativas “han sido en todo momento pacíficas”, siempre “en actitud orante y pidiendo la acción del espíritu en este proceso sinodal”.
Llamada a la unidad
No vamos a responder a estas actitudes de violencia y en fidelidad evangélica reconocemos y respetamos la diversidad en otras expresiones del encuentro con Cristo”, añaden.
Así, escriben: “Confiamos que el llamado del Evangelio de Cristo es para todos sin excepción, y como Casa Común apostamos por ser una Iglesia unida en nuestras diversidades”, y llaman a todas las personas de buena voluntad a “permanecer unidas, a mantenernos en el compromiso y esperanza por la defensa de la vida y la Amazonía”.
Robo de las imágenes
En la madrugada del domingo al lunes, 20 de octubre, unos desconocidos entraron en la iglesia Santa María de Transpontina, donde se desarrolla estos días la iniciativa “Amazonía: Casa Común”, en el marco del Sínodo Especial para la Región Panamazónica, y robaron las imágenes de madera que representan a una mujer indígenas embarazada. A continuación, se dirigieron al puente de San Angelo, a pocos metros de la iglesia, y las lanzaron al río Tevere, grabándolo en video y difundido posteriormente.
Estas imágenes han estado presentes en diferentes eventos celebrados estos días en el marco de la Asamblea Sinodal, como la celebración del día 4 de octubre en los Jardines del Vaticano o en el Vía Crucis realizado el último sábado, y han causado un gran debate desde el inicio del Sínodo. Muchos periodistas insisten en cuestionar su significado.
Virgen de la Amazonía
Roberto Carrasco Rojas, miembro del comité coordinador de Amazonía: Casa Común, padre sinodal, y misionero Oblato de María Inmaculada, aseguró en una entrevista a Rome Reports que la imagen “es la imagen de la Virgen de la Amazonía, Nuestra Señora de la Amazonía. Es una devoción que ha surgido en las comunidades indígenas”, y describió que “han tallado en madera la imagen de la Virgen que está encinta. Es la Virgen, y la hemos llamado la Virgen de la Amazonía”.
Al mismo tiempo, Paolo Ruffini, prefecto del Dicasterio para la Comunicación en el Vaticano, ha declarado en repetidas ocasiones que esas estatuas “representaban la vida, la fertilidad, la madre tierra”. Ayer, preguntado por los periodistas sobre el robo de las figuras, Ruffini señaló que le parece “un gesto que contradice el espíritu de diálogo, que siempre debe animar a todos”.
Amazonía: Casa Común
Los organizadores y miembros de esta iniciativa señalan que participan alrededor de 300 personas –entre padres sinodales, representantes de pueblos indígenas y expertos– en este camino, iniciado en Puerto Maldonado (Perú), con la visita del Papa Francisco, y ahora en Roma, donde se celebra el Sínodo Especial de los Obispos. 
La iniciativa Amazonía: Casa Común es “el fiel reflejo de este ser iglesia unida, comprometida y diversa, en la que se reúnen más de 30 instituciones católicas de varios países de América del Sur, de Norte América y de Europa para acompañar espiritualmente el Sínodo, compartir realidades y visibilizar la experiencia de la Ecología Integral, inserta en los pueblos y en los habitantes de la Amazonía”, se indica en el comunicado.
Esta es una iniciativa “donde han confluido muchas voces, pensamientos, sueños y testimonios misioneros, pastorales, socio ambientales y espirituales trayendo la Amazonía al corazón del Vaticano”.
23.10.19


Buscar la “verdad en la caridad” – Catequesis completa

Ciclo de los Hechos de los Apóstoles


(2 oct. 2019).- “La asamblea de Jerusalén arroja una luz significativa sobre cómo tratar las diferencias y buscar la ‘verdad en la caridad’ (Ef 4,15)” y nos recuerda que el “método eclesial de resolución de conflictos se basa en el diálogo, constituido por la escucha atenta y paciente y el discernimiento efectuado a la luz del Espíritu”, indicó el Papa FranciscoHoy, 23 de octubre de 2019, el Santo Padre, ha continuado con el ciclo de catequesis sobre los Hechos de los Apóstoles, centrando su reflexión en el pasaje Dios ha abierto a los gentiles la puerta de la fe” (Hechos 14:27). La misión de Pablo y Bernabé y el concilio de Jerusalén (Hechos de los Apóstoles 15, 7-11).
Iglesia de puertas abiertas
A lo largo de sus palabras, Francisco expresó que el libro de los Hechos de los Apóstoles es el “del largo camino de la Palabra de Dios”, que se debe anunciar en todas partes. Y, aunque dicho camino comienza con una “fuerte persecución”, esta “se convierte en una oportunidad para ampliar el campo donde sembrar la buena semilla de la Palabra”.
Asimismo, el Papa se ha referido a que dicho libro revela la “naturaleza de la Iglesia. Esto es, “en salida”, de “puertas abiertas”, “llamada a ser siempre la casa abierta del Padre”. De ese modo si alguien quiere seguir una moción del Espíritu y se acerca buscando a Dios, no se encontrará con la frialdad de unas puertas cerradas”.
Asamblea de Jerusalén
Igualmente, remitió al fragmento en el que Pablo y Bernabé se encuentran en Antioquía para evangelizar a los judíos, los creyentes. Allí la novedad de las “puertas abiertas” es ofrecida a los paganos, algo que generó una “controversia muy animada” sobre si era precisa la circuncisión en ellos para lograr la salvación.

Para solucionarla, continuó relatando el Obispo de Roma, Pablo y Bernabé recurrieron al consejo de los Apóstoles y de los ancianos en  Jerusalén, celebrándose el que es considerado el primer concilio de la Iglesia. En él, finalmente, tras los discursos de los apóstoles, se decidió que bastaba con que los no creyentes rechazaran “la idolatría y todas sus expresiones”, presentando un “camino común”.
Sinodalidad
Por otro lado, el Pontífice también remarcó que, la carta apostólica enviada a Antioquía por Pablo y Bernabé “nos ayuda a comprender la sinodalidad”, pues “los Apóstoles empiezan diciendo: ‘El Espíritu Santo y nosotros pensamos que…’. Es propio de la sinodalidad, de la presencia del Espíritu Santo, de lo contrario no es sinodalidad, es parlatorio, parlamento, otra cosa…”.
Finalmente, el Santo Padre ha pedido a Dios: “Que nos ayude a vivir el diálogo, la escucha y el encuentro con nuestros hermanos y hermanas en la fe y con los que están lejos, para gustar y manifestar la fecundidad de la Iglesia, llamada a ser en todos los tiempos “madre gozosa” de muchos hijos (cf. Sal 113, 9)”.
A continuación, reproducimos la catequesis completa del Papa Francisco.
***
Catequesis del Santo Padre
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
El libro de los Hechos de los Apóstoles nos dice que san Pablo, después de ese encuentro transformador con Jesús, es acogido por la Iglesia de Jerusalén gracias a la mediación de Bernabé y comienza a anunciar a Cristo. Pero, debido a la hostilidad de algunos, se ve obligado a trasladarse a Tarso, su ciudad natal, donde Bernabé se une a él para involucrarlo en el largo viaje de la Palabra de Dios. El libro de los Hechos de los Apóstoles, que estamos comentando en estas catequesis, puede decirse que es el libro del largo camino de la Palabra de Dios: la Palabra de Dios debe ser anunciada, y anunciada en todas partes. Este viaje comienza después de una fuerte persecución (cf. Hch 11,19); pero esta, en vez de ser un compás de espera para la evangelización, se convierte en una oportunidad para ampliar el campo donde sembrar la buena semilla de la Palabra. Los cristianos no se asustan. Deben huir, pero huyen con la Palabra, y la difunden por todas partes.
Pablo y Bernabé llegaron primero a Antioquía de Siria, donde se quedan un año entero para enseñar y ayudar a la comunidad a echar  raíces (Hechos 11:26).Anunciaban a la comunidad judía, a los judíos. Antioquía se convierte así en el centro de propulsión misionera, gracias a la predicación con la que los dos evangelizadores -Pablo y Bernabé- llegan los corazones de los creyentes, que aquí, en Antioquía, son llamados por primera vez “cristianos” (cf. Hch 11, 26). El libro de los Hechos revela la naturaleza de la Iglesia, que no es una fortaleza, sino una tienda capaz de ampliar su espacio (cf. Is 54,2) y de dar cabida a todos. La Iglesia o es “en salida” o no es Iglesia, o está en camino, ampliando siempre su espacio para que todos puedan entrar, o no es Iglesia. “Una Iglesia con las puertas abiertas” (Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, 46), siempre con las puertas abiertas. Cuando veo una iglesita aquí, en esta ciudad, o cuando la veía en la otra diócesis de dónde vengo, con las puertas cerradas, creo que es una mala señal. Las iglesias siempre deben tener las puertas abiertas porque son el símbolo de lo que es una iglesia: siempre abierta. La Iglesia está “llamada a ser siempre la casa abierta del Padre”. De ese modo si alguien quiere seguir una moción del Espíritu y se acerca buscando a Dios, no se encontrará con la frialdad de unas puertas cerradas” (ibid., 47).
¿Pero esta novedad de las puertas abiertas a quién?  A los paganos, porque los apóstoles predicaban a los judíos, pero también los paganos venían a llamar a la puerta de la Iglesia  y esta novedad de las puertas abiertas a los paganos desencadena una controversia muy animada. Algunos judíos afirman la necesidad de hacerse judíos mediante la circuncisión para salvarse y luego recibir el bautismo. Dicen: “Si no os circuncidáis conforme a la costumbre mosaica no podéis salvaros” (Hch 15,1), es decir, no podréis recibir el bautismo más tarde. Primero el rito judío y luego el bautismo: esta era su postura. Y para resolver la cuestión, Pablo y Bernabé consultan al consejo de los Apóstoles y de los ancianos en Jerusalén, y tiene lugar lo que se considera el primer concilio en la historia de la Iglesia, el concilio o asamblea de Jerusalén, al que Pablo se refiere en la Carta a los Gálatas (2,1-10).
Se aborda una cuestión teológica, espiritual y disciplinaria muy delicada: es decir, la relación entre la fe en Cristo y la observancia de la Ley de Moisés. En el curso de la asamblea son decisivos los discursos de Pedro y Santiago, “columnas” de la Iglesia Madre (cf. Hch 15,7-21; Gál 2,9). Invitan a no imponer la circuncisión a los paganos, sino sólo a pedirles que rechacen la idolatría y todas sus expresiones. De la discusión viene el camino común, y esa decisión, ratificada con la llamada carta apostólica enviada a Antioquía.
La asamblea de Jerusalén arroja una luz significativa sobre cómo tratar las diferencias y buscar la “verdad en la caridad” (Ef 4,15). Nos recuerda que el método eclesial de resolución de conflictos se basa en el diálogo, constituido por la escucha atenta y paciente y el discernimiento efectuado a la luz del Espíritu. En efecto, es el Espíritu el que ayuda a superar los cierres y las tensiones y actúa en los corazones para que alcancen  la verdad y  la bondad, para que lleguen a la unidad. Este texto nos ayuda a comprender la sinodalidad. Es interesante, como escriben la Carta: los Apóstoles empiezan diciendo: “El Espíritu Santo y nosotros pensamos que…”. Es propio de la sinodalidad, de la presencia del Espíritu Santo, de lo contrario no es sinodalidad, es parlatorio, parlamento, otra cosa..Pidamos al Señor que fortalezca en todos los cristianos, especialmente en los obispos y sacerdotes, el deseo y la responsabilidad de la comunión. Que nos ayude a vivir el diálogo, la escucha y el encuentro con nuestros hermanos y hermanas en la fe y con los que están lejos, para gustar y manifestar la fecundidad de la Iglesia, llamada a ser en todos los tiempos “madre gozosa” de muchos hijos (cf. Sal 113, 9).
24.10.19


Nuestra Madre Tierra”: Francisco explica la visión cristiana de la ecología

Nuevo libro del Papa publicado hoy


(24 oct. 2019).- Nuestra Madre Tierra. Una lectura cristiana del desafío del medio ambiente, el nuevo libro del Papa Francisco, ha sido publicado hoy, 24 de octubre de 2019, por la Librería Editorial Vaticana.
La obra contiene una recopilación de textos en los que Francisco se refiere a la defensa del medioambiente. Entre todos ellos, se encuentra uno inédito en el que el Santo Padre explica la visión cristiana de la ecología, indica Vatican News.
Además, incluye un prefacio del Patriarca Ecuménico Bartolomé I. En él, se describen las etapas de la colaboración entre ambos, en particular en los mensajes con ocasión de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación.
Dicha jornada fue constituida en 2015 y une a la Iglesia católica y a la Iglesia ortodoxa en “preocupaciones comunes por el futuro de la creación”.
Conversión ambiental
El primer capítulo, de acuerdo al medio vaticano, se denomina “Visión integral” y contiene una selección de textos, sobre todo fragmentos de la Encíclica Laudato Si’, que subrayan la necesidad de proteger la casa común a través de la unión de “toda la familia humana en la búsqueda del desarrollo sostenible e integral”.
Esta última idea se desarrolla en el capítulo “De un desafío de época a una oportunidad global”, a partir del análisis de algunos extractos de la citada Encíclica del Santo Padre en torno a la situación actual de la crisis ambiental.
Así, la contaminación, el calentamiento global, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad constituyen las consecuencias de una explotación incontrolada consignada a seguir creciendo exponencialmente a menos que se produzca un cambio de sentido a corto plazo.
Ante ello, el Papa apunta que es necesaria una conversión ambiental que sea posible a través de la promoción de una verdadera educación ecológica que cree, especialmente en las nuevas generaciones, una toma de conciencia y, por lo tanto, una conciencia renovada.
Custodia de la creación y la vida
El libro, según la misma fuente, presenta una parte con discursos, audiencias y homilías que demuestran que Francisco, desde los primeros días de su pontificado, se refiere a la urgencia de afrontar el problema de la ecología. Se trata, de acuerdo a la misma fuente, de salvaguardar el inmenso don que Dios ha dado a todo ser vivo, pero sobre todo al hombre, el único que ha recibido el aliento de Dios “soplado en su rostro”.
Por medio del Génesis, el Pontífice remarca que la custodia de la creación y la custodia de la vida humana están íntimamente conectadas y son indisociables. Asimismo, debido a estas razones, reclama el libre acceso a los bienes de la tierra necesarios para la supervivencia, situando en primer lugar el agua, sin discriminación alguna entre los pueblos.
Teología de la ecología
La obra concluye con el citado artículo inédito, titulado “Nuestra Madre Tierra, en el que el Papa Francisco ofrece una perspectiva cada vez más amplia de un discurso que no solamente implica la preocupación por el medioambiente.
A pesar de compartir muchos aspectos con la ecología secular, esta no puede ser comparada con el mensaje papal. De hecho, se describe la denominada teología de la ecología, un discurso profundamente espiritual.
La creación, fruto del amor de Dios
La creación es concebida como el fruto del amor de Dios, por cada una de sus criaturas, sobre todo por el ser humano, al que concedió el don de la creación, el lugar donde “estamos invitados a descubrir una presencia”.
Pero esto significa que es la capacidad de comunión del hombre la que condiciona el estado de la creación (…) Por lo tanto, es el destino del hombre el que determina el destino del universo”, indica el Obispo de Roma.
Por otro lado, la conexión entre el hombre y la creación vive en el amor y se corrompe si fracasa y no reconoce el don que se le ha dado. La explotación irresponsable de los recursos para lograr poder y riqueza, en manos de unos pocos, comporta un desequilibrio que lleva a destruir el mundo y a las personas.
Estado de emergencia
El Santo Padre se cuestiona si el estado de emergencia ambiental en el que estamos inmersos puede convertirse en una oportunidad para retroceder, elegir la vida y revisar los modelos económicos y culturales que hacen reales la justicia y el compartir y en los que todo ser humano ostenta su propia dignidad y derechos.
En una sociedad como la actual en la que se privilegia el tener por encima del ser, los que no tienen nada “corren el riesgo de perder el rostro, porque desaparecen, de convertirse en uno de los invisibles que pueblan nuestras ciudades”, expuso Juan Pablo II.
Las estructuras de pecado, añade el papa polaco, “producen maldad, contaminan el medio ambiente, hieren y humillan a los pobres, favorecen la lógica de la posesión y del poder”.
Perdón
Para el Papa Francisco, la revolución tecnológica y el compromiso individual no son soluciones suficientes, ya que la conciencia se adquiere principalmente a través de un “auténtico espíritu de comunión”.
Así, es preciso recurrir al perdón: “pedir perdón a los pobres, a los excluidos, en primer lugar, para poder pedir perdón también “a la tierra, al mar, al aire, a los animales….”, afirmó.
Y agrega que pedir perdón significa examinar totalmente el propio modo de ser y de pensar, renovarse profundamente. Y este perdón solo es posible en el Espíritu Santo, es una gracia que se ha de pedir a Dios con humildad.
Eucaristía
Además de revisar el estilo de vida y cambiar la mentalidad, el Pontífice habla sobre la necesidad de presentar una visión. Dicha visión es aprendida por el creyente a través de la liturgia, especialmente en la Eucaristía.
El hombre ofrece el pan y el vino, alimentos obtenidos del trigo y la uva a partir de una transformación de la naturaleza realizada por el ingenio humano, y el Espíritu Santo los convierte el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Dios devuelve dichos alimentos en su propio Hijo.
De este modo, el pan y el vino forman parte de una circularidad de símbolos: don de Dios, compromiso del hombre, trabajo, esfuerzo comida necesaria y cotidiana, pan, alegría y celebración del vino.
Y así como en la Eucaristía el pan y el vino se convierten en Cristo porque están bañados en el Espíritu – el amor personal del Padre –, la creación se convierte en la palabra personal de Dios cuando se usa con amor”, expresa el Pontífice.
25.10.19





Santa Marta: “¿Qué es lo que te lleva a hacer eso?”

La lucha entre el bien y el mal

(25 octubre 2019).- “¿Qué está pasando dentro de nosotros? ¿Qué te inspira eso? … ¿Qué te lleva a hacer eso? “: Preguntas que todo cristiano debe hacer, dijo el Papa Francisco en la Misa que celebró en la Casa de Santa Marta, hoy, 25 de octubre de 2019.
En su homilía, difundida por Vatican News, el Papa meditó sobre la “lucha interna” entre “el deseo de hacer el bien” y el hecho de no poder “ponerlo en práctica”: una verdadera “guerra de todos” los días “, una” ley para todos “.
Es una lucha entre el bien y el mal”, explicó, “pero no un bien abstracto o un mal abstracto: entre el bien que el Espíritu Santo nos inspira a hacer y el mal que el espíritu malo nos inspira a hacer … Es la lucha de todos. Si alguien de nosotros dijera: ‘Pero no siento eso, soy un bendito, vivo tranquilo, en paz …’, yo le diría: ‘No eres un bendito: eres un anestesiado, que no entiende lo que pasa'”.
En esta lucha diaria, “hasta el final”, hay “momentos extraordinarios de lucha” pero también “momentos ordinarios, cotidianos”.
Muy a menudo los cristianos”, observó el Papa, “estamos ocupados en muchas cosas, incluidas las buenas … solo miramos lo que nos interesa; el resto, no lo miramos… A veces, con  el alma parlanchina que todos tenemos, sabemos lo que sucede en el vecindario, lo que les sucede a los vecinos, pero no lo que sucede en nosotros”.
La lucha, dijo, “siempre es entre la gracia y el pecado, entre el Señor que quiere salvarnos y sacarnos de esta tentación y el espíritu maligno que nos derrota”. El Papa deseó que el cristiano se preguntara si sus decisiones provienen “del Señor” o están dictadas por su “egoísmo”, por “el diablo”, para no ser “una persona de la calle que va y viene sin apercibirse de lo qué está pasando”.
Es importante saber lo que está pasando en nosotros”, dijo. “Es importante vivir un poco en el interior y no dejar que nuestra alma se convierta en un camino por donde todos pasan”.
Por lo tanto, se trata de hacerse las preguntas correctas: “¿Pero qué está pasando en nosotros? Que te inspira esto ¿Cuál es tu tendencia espiritual en esto? ¿Qué te lleva a hacer esto?”. El Papa recomendó un examen de conciencia de “dos o tres minutos antes de terminar el día”: “¿Qué me pasó hoy? o, sí, tenía un poco de odio allí, y hablé mal aquí; hice esta obra de caridad … ¿Quién te ayudó a hacer estas cosas, tanto las malas como las buenas?”.
26.10.19