26 de gen. 2013

YO FUÍ MASÓN





Confesiones de un antiguo masón

Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa, revela secretos en “Yo fuy masón”

MADRID, jueves, 6 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa durante 15 años, desvela secretos de la Masonería en un libro recién publicado por "LibrosLibres" con el título "Yo fui masón".
Rituales, normas de funcionamiento interno, juramentos y la influencia en la política de esta organización secreta salen ahora a la luz, en particular las implicaciones del juramento que obliga a defender a otros "hermanos" masones.
El volumen desvela también la decisiva influencia de la Masonería en la elaboración y aprobación de leyes, como la del aborto, en Francia, de la que él, como médico, participó activamente.
Caillet, nacido en Burdeos (Francia) en 1933, especializado en Ginecología y Urología, practicó abortos y esterilizaciones antes y después de que gozasen de amparo legal en su país. Miembro del Partido Socialista Francés, llegó a alcanzar cargos de relevancia en la Administración sanitaria.
--¿Cuándo entra usted oficialmente en la Masonería?
--Maurice Caillet: A principios de 1970 me convocaron para una posible iniciación. Yo lo ignoraba prácticamente todo acerca de lo que me esperaba. Tenía 36 años, era un hombre libre y nunca me había afiliado a sindicato ni partido político alguno. Así pues, una tarde, en una discreta calle de la ciudad de Rennes, llamé a la puerta del templo, cuyo frontón estaba adornado por una esfinge de alas y un triángulo que rodeaba a un ojo. Fui recibido por un hombre que me dijo: "Señor, ha solicitado ser admitido entre nosotros. ¿Su decisión es definitiva?, ¿está usted dispuesto a someterse a la pruebas? Si la respuesta es positiva, sígame". Hice un gesto de aquiescencia con la cabeza. Me puso entonces una venda negra sobre los ojos, me cogió por el brazo y me hizo recorrer una serie de pasillos. Empecé a sentir cierta inquietud, pero antes de poder formularla oí cómo se cerraba la puerta detrás de nosotros...   


--En su libro "Yo fui masón" explica que la masonería fue determinante en la introducción del aborto libre en Francia en 1974.  
--Maurice Caillet:  La elección de Valéry Giscard d'Estaing como Presidente de la República francesa en 1974 llevó a Jacques Chirac a ser elegido Primer Ministro, teniendo éste como consejero personal a Jean-Pierre Prouteau, Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, principal rama masónica francesa, de tendencia laicista. En el Ministerio de Sanidad colocó a Simone Veil, jurista, antigua deportada de Auschwitz, que tenía como consejero al doctor Pierre Simon, Gran Maestre de la Gran Logia de Francia, con el cual yo mantenía correspondencia. Los políticos estaban bien rodeados por los que llamábamos  nuestros "Hermanos Tres puntos", y el proyecto de ley sobre el aborto se elaboró con rapidez. Adoptada por el Consejo de Ministros en el mes de noviembre, la ley Veil fue votada en diciembre. ¡Los diputados y senadores masones de derechas y de izquierdas votaron como un solo hombre!
--Usted comenta que entre los masones hay obligatoriedad de ayudarse entre sí. ¿Sigue siendo hoy así?
--Maurice Caillet: Los 'favores' son corrientes en Francia. Ciertas logias tratan de ser virtuosas, pero el secreto que reina en estos círculos favorece la corrupción. En la Fraternal de los Altos Funcionarios, por ejemplo, se negocian ciertas promociones, y en la Fraternal de Construcciones y Obras Públicas se reparten los contratos, con consecuencias financieras considerables. 
 
--¿Usted se beneficio de esos favores?
--Maurice Caillet: Sí. El Tribunal de Apelación presidido por un "hermano" se pronunció sobre mi divorcio ordenando costas compartidas, en lugar de ponerlas todas a mi cargo, y redujo la pensión alimenticia a la ayuda que debía prestar a mis hijos. Tiempo después, tras tener un conflicto con mis tres socios de la clínica, otro "hermano masón", Jean, director de la Caja de la Seguridad Social, al enterarse de este conflicto, me propuso asumir la dirección del Centro de Exámenes de Salud de Rennes.  
 
--¿Afectó a su carrera profesional el abandono de la masonería?
--Maurice Caillet: Desde entonces no he encontrado un puesto en ninguna administración pública o semipública, a pesar de mi rico currículum.

--¿En algún momento tuvo amenazas de muerte?
--Maurice Caillet: Tras ser despedido de mi puesto de trabajo de la administración y comenzar a pleitear contra dicha decisión arbitraria, recibí la visita de un "hermano" de la Gran Logia de Francia, catedrático y secretario regional de Fuerza Obrera, quien me dijo con la mayor frialdad que si pleiteaba ante la magistratura laboral ‘ponía en peligro mi vida' y él no podría hacer nada para protegerme. Nunca imaginé que podría estar amenazado de muerte por conocidos y honorables masones de nuestra ciudad.  
 
--Usted era miembro del Partido Socialista y conocía a muchos de sus "hermanos" que se dedicaban a la política. ¿Podría decirme cuántos masones hubo en el Gobierno de Mitterrand?
--Maurice Caillet: Doce. 

--Y, ¿en el actual de Sarkozy?
--Maurice Caillet: Dos.  

--Para un ignorante como yo, ¿podría decirme cuáles son los principios de la masonería?
--Maurice Caillet: La masonería, en todas sus obediencias, propone una filosofía humanista, preocupada ante todo por el hombre y consagrada a la búsqueda de la verdad, aun afirmando que ésta es inaccesible. Rechaza todo dogma y sostiene el relativismo, que coloca a todas las religiones en un mismo plano, mientras que desde 1723, en las Constituciones de Anderson, ella se erige  a sí misma en un plano superior, como "centro de unión". De ahí se deduce un relativismo moral: ninguna norma moral tiene en sí misma un origen divino y, en consecuencia, definitivo, intangible. Su moral evoluciona en función del consenso de las sociedades.

--Y, ¿cómo encaja Dios en la masonería?
--Maurice Caillet: Para un masón, el concepto mismo de Dios es especial, y eso si es que se le menciona, como en las obediencias llamadas espiritualistas. En el mejor de los casos es el Gran Arquitecto del Universo, un Dios abstracto, pero solamente una especie de "Creador-maestro relojero", como le designa el pastor Désaguliers, uno de los fundadores de la masonería especulativa. A este Gran Arquitecto se le reza, si se me permite la expresión, para que no intervenga en los asuntos de los hombres, y ni siquiera se le cita en las Constituciones de Anderson.

--¿Y el concepto de la salvación?
--Maurice Caillet: Como tal no existe en la masonería salvo en el plano terrenal: es el elitismo de las sucesivas iniciaciones, aunque éstas puedan considerarse pertenecientes al ámbito del animismo, según René Guènon, gran iniciado, y Mircea Eliade, gran especialista en religiones. Es, también, la búsqueda de un bien que no se especifica en ninguna parte... puesto que la moral evoluciona en la sinceridad, la cual, como todos sabemos, no es sinónimo de verdad.

--¿Cuál es la relación de la masonería con las religiones?
--Maurice Caillet: Es muy ambigua. En principio, los masones proclaman con firmeza una tolerancia especial hacia todas las creencias e ideologías, con un gusto muy marcado por el sincretismo, es decir, una coordinación poco coherente de las diferentes doctrinas espirituales: es la eterna gnosis, subversión de la fe verdadera. Por otra parte, la vida de las logias, que ha sido mía durante 15 años, revela una animosidad particular contra la autoridad papal y contra los dogmas de la Iglesia católica. 
 
--¿Cómo comenzó su descubrimiento de Cristo?
--Maurice Caillet: Yo era racionalista, masón y ateo. Tampoco estaba bautizado, pero mi mujer Claude estaba enferma y decidimos ir a Lourdes. Mientras ella estaba en las piscinas, el frío me obligaba a refugiarme en la Cripta, donde asistí, con interés, a la primera misa de mi vida. Cuando el cura, al leer el Evangelio, dijo: ‘Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá', se produjo un choque tremendo en mí porque esta frase la oí el día de mi iniciación en el grado de Aprendiz y la solía repetir cuando, ya Venerable, iniciaba a los profanos. En el silencio posterior -pues no había homilía- oí claramente una voz que me decía: ‘Bien. Pides la curación de Claude. Pero ¿qué ofreces?'. Instantáneamente, y seguro de haber sido interpelado por Dios mismo, sólo me tenía a mí mismo para ofrecer. Al final de la misa, acudí a la sacristía y pedí Inmediatamente el bautismo al cura. Éste, estupefacto cuando le confesé mi pertenencia masónica y mis prácticas ocultistas, me dijo que fuera a ver al arzobispo de Rennes. Ese fue el inició de mi itinerario espiritual.



SIGNES   DEL  TEMPS


PENSAMENTS ECLESIALS CONCRETS sobre alguns SIGNES DEL NOSTRE TEMPS

Des de fa un temps,cada cop que es mor  algun capellà sobtadament; quan m’adono que alguns capellans van perdent el cap paulatinament; cada vegada que algun capellà major de 75 anys accepta la pressió dels responsables d’algun bisbat per seguir exercint de rector de la parròquia; quan alguns capellans, a mesura que es van fent grans, se’ls hi dóna més responsabilitats parroquials, de dues o tres parròquies..., tinc els mateixos pensaments.

En primer lloc, torno a verificar, i em sap greu, la poca cura que tenim de nosaltres mateixos forces (massa) capellans, homes sols i sovint solitaris que tenim moltes dificultats per atendre la nostra salut i les nostres necessitats. La poca cura que tenen de la nostra vida quotidian...Continua llegint


  • PENSAMENTS ECLESIALS CONCRETS sobre alguns SIGNES DEL NOSTRE TEMPS

    Des de fa un temps,cada cop que es mor algun capellà sobtadament; quan m’adono que alguns capellans van perdent el cap paulatinament; cada vegada que algun capellà major de 75 anys accepta la pressió dels responsables d’algun bisbat per seguir exercint de rector de la parròquia; quan alguns capellans, a mesura que es van fent grans, se’ls hi dóna més responsabilitats parroquials, de dues o tres parròquies..., tinc els mateixos pensaments.

    En primer lloc, torno a verificar, i em sap greu, la poca cura que tenim de nosaltres mateixos forces (massa) capellans, homes sols i sovint solitaris que tenim moltes dificultats per atendre la nostra salut i les nostres necessitats. La poca cura que tenen de la nostra vida quotidiana i domèstica, els responsables diocesans.

    En segon lloc, m’adon  de la intempèrie en què els capellans diocesans estem econòmicament, en quant al lloc on viure, i en altres precarietats, que ens condicionen de tal manera que no ens permeten jubilar-nos de responsabilitats pastorals a una edat com la gent normal i corrent.

    En tercer lloc, interpreto les morts (sobre tot de repent), les malalties físiques i psíquiques dels capellans, les acceptacions d’allargament de la jubilació, com uns signes dels temps, com uns crides, com unes ocasions en les que la realitat viscuda ens encamina a respondre, a canviar profundament els nostres esquemes mentals i les nostres estructures parroquials i eclesials.

    I em pregunto: per què els nostres responsables diocesans, bisbes, vicaris i consells episcopals, sembla que no acaben de captar aquests signes?. Per què no afronten la realitat amb objectivitat, realisme i donant alternatives de present i de futur?. Com és que no es promou un pla global per zones (barris i comarques) que precisi el nombre de parròquies necessàries i quines funcions pastorals , socials o culturals, es donen als locals de les actuals existents?. Per què no es planifica la distribució dels espais eclesials i dels efectius humans, d’una manera racional, a partir de les necessitats pastorals reals, i a través de les decisions democràtiques dels propis interessats dins de les comunitats cristianes?. Així ho han fet molta part dels Bisbats francesos. Així també molts d’aquests bisbats i els dels altres països han anat preparant amb anys, el desenvolupament d’equips de laics, laiques, religiosos, religioses, diaques i capellans que coordinen i animen la pastoral d’unes unitats pastorals que integren tota la realitat cristiana de la zona: Parròquies, moviments, escoles cristianes, grups, comunitats, etc. Què passa que en les nostres diòcesis no es realitza el mateix, imitant el que fa prop de 90 anys ja fan els moviments d’ Acció catòlica en la seva manera d’organitzar-se, on els capellans no “manen” sinó que acompanyen i formen equip?. Per què no es troben diferents alternatives de vivenda (canvis profunds en les residències de capellans, pisos tutelats, ...) adequades a cada cas, pels capellans grans, que permetin que el capellà quan tingui ja els 65 tingui lloc apte i no li faci basarda anar-hi?.

    Potser fan por tots aquests canvis?. Potser es preveuen com desequilibradors i que afectaran tot el conjunt de l’església?. Potser no es té prou confiança en els laics i laiques?. Potser es vol deixar que ho facin els responsables diocesans que vindran darrera, quan s’ho trobaran encara més difícil, per no dir poc preparat i impossible? . O és que hi ha altres plans, altres alternatives que s’estan treballant i desconeixem?. Si és així caldria conèixer-les per debatre-les entre tots. Si no és així, seguirem demanant al Senyor que ens doni més fe i confiança, que al cap i a la fi són el contrari de la por.





Carta abierta a Benedicto XVI
Posted: 31 enero, 2013

“Y no llaméis padre nuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos” (Mt 23,9)
CARTA ABIERTA A BENEDICTO XVI
CLELIA LURO DE PODESTÁ, viuda de Monseñor Jerónimo Podestá, presidenta honoraria de la Federación Latinoamericana de Sacerdotes Casados, presidenta del Movimiento Helder Cámara, jerocle@gmail.com, 26/01/13
BUENOS AIRES (ARGENTINA).
ECLESALIA, 31/01/13.- Estimado Benedicto XVI, nuestro hermano mayor.
Soy Clelia Luro de Podestá, la compañera de vida y de lucha de Jerónimo Podestá Obispo.
Helder Cámara arzobispo de Olinda Recife Brasil, que nos entregó en Roma junto con 2.900 obispos del mundo entero, el Concilio Vaticano II, nos marcó el camino en nuestras vidas, él unió nuestras manos y nos dio su bendición acompañando a Jerónimo en el caminar que Dios le marcaba.
Por una amenaza a muerte de la triple A tuvimos que partir al exilio. Nuestro primer destino fue Roma donde Jerónimo quería entrar al Vaticano anunciándoles el baño de sangre que se cernía sobre nuestra Patria, para que la Iglesia como Institución actuara para evitarlo, pero Roma guardó silencio. En Argentina, los que conducían el Episcopado, con su silencio cuando no con su bendición, acompañaban el Proceso Dictatorial mientras unos pocos lucharon y fueron mártires derramando su sangre.
Después de la Partida de Jerónimo en el año 2000, yo dediqué mis días a entregar nuestra historia en varios libros. En el año 2011 viajé a Roma a presentar la autobiografía de Jerónimo a través de sus escritos “Jerónimo Obispo, Un Hombre entre los Hombres”, y lo hice llegar a sus manos con una carta.
Tengo en espera un libro de cartas y otro de “relato de viajes” que es la historia de cómo nació el Movimiento de Padres Casados.
Con Jerónimo Obispo hemos caminado el mundo de la mano. Así como Pablo eligió irse a caminar con los “gentiles”, con los que sufren persecución por la misma iglesia, por los Derechos Humanos, por ser fieles a sus conciencias o por luchar por la justicia, nosotros hemos recorrido varios países de Europa desde el primer Congreso Internacional en Ariccia, realizado a metros de Castel Gandolfo, donde Pablo VI pasaba su descanso en el verano.
Para Jerónimo era su Diócesis la Diáspora, la de todos aquellos que por ser fieles a su conciencia comenzaban a transitar Caminos de Libertad. En ese entonces éramos en el mundo 130.000 sacerdotes casados. Allí llegó la prensa Mundo Visión y muchos medios que nos entrevistaban pero siempre fueron respetuosos en sus publicaciones, lo mismo que en el Congreso en Ariccia de 1987. No existía para el Pueblo de Dios escándalo alguno.
Roma mientras tanto callaba, mientras, se iba gestando el Movimiento. Su política fue el silencio pensando que así moriría, pero no fue así, se fundó la Federación Internacional que reunió varios países de Europa.
Los años pasaban y el Movimiento crecía y después de recorrer otros países de Europa con Jerónimo, comenzamos nuestros viajes por 9 países de Latinoamérica donde siempre encontrábamos pequeños grupos y así se fue formando la Federación Latinoamericana.
Brasil siempre fue fuerte y organizado porque gozaban de un Episcopado, la C.N.B.B., que a veces los acompañaban o al menos no los censuraban como en otros países. Algunos, como Dom Pablo Evaristo Arns, Dom Lorscheider, Dom Valdir y otros animando a Jerónimo, dándole también fuerza y alegría.
El pueblo no sufre escándalo, más bien se pregunta porqué no se puede ejercer el ministerio en pareja.
Tantos años han pasado de esta realidad y gracias a nuestras presencias el tema del sacerdote casado entró culturalmente en el mundo de hoy.
Con mucho respeto le escribo estas líneas a mi hermano mayor Benedicto XVI, siento que hemos perdido el rumbo, son muchos los que están llamando la atención a Roma: Jerarquías, sacerdotes en ejercicio, que demuestran que el tiempo esta maduro, es un Signo de los Tiempos. Habría que preguntarse ¿porqué se escandalizan los que se escandalizan y quiénes son?
Los sacerdotes que han optado por vivir en libertad y sobre los que ya no pesa en su conciencia la ley del celibato, comprometen su vida siendo fieles a su vocación primigenia, y, unidos a una mujer recibiendo el sacramento del matrimonio, muchas veces bendecido por hijos, en el mundo de hoy son un ejemplo de parejas unidas en una vocación cristiana de ayudar a parir la historia, integrándose en la vida socio-cultural y política de su pueblo.
Escándalos son los que nuestra querida Iglesia nos da a través de la prensa con historias de pedofilia, de sacerdotes que por una ley viven un amor clandestino para dolor de la mujer y que no son libres de reconocer a sus hijos. Escándalos son los problemas económicos del Vaticano que aparecen cada tanto en la prensa. Le aseguro que hoy no son los sacerdotes casados los que dan escándalo.
He querido llegar a sus manos porque recibí por email las “Nuevas facultades de la Congregación para el Clero sobre la dimisión del estado clerical” (IV Simposio de Derecho Canónico 27-29 de septiembre de 2011) concedidas por el Papa a esa Congregación. Esa carta, sin espíritu evangélico sino con un idioma de Derecho Canónico, es escandalosa, podría ser de la Edad Media. Controles y sanciones a miles de sacerdotes del mundo entero que como se menciona muchas veces en La Carta “son escandalosas”. “Los príncipes de las Naciones las dominan con imperio, mas no habrá de ser así entre vosotros, sino que el que manda será servidor de todos…” (Mc 10, 42-43). Espero que no lo enojen mis palabras pero son dichas con Fe y de buena Fe.
Debemos volver al Vaticano II donde se dice que la Iglesia era el Pueblo de Dios en marcha, donde se nos habla de la primacía de la conciencia, donde se nos habla de una Iglesia Colegiada no dividida. Para eso Jesús, que fue laico y llegó a ser sacerdote, cuando murió en la cruz nos dejó su mensaje: “Que todos sean uno para que el mundo crea” (Juan 17:21 frase que eligió Jerónimo como su lema de obispo).
¿Es tan difícil unirnos cuando hay un solo mensaje, el de Amor, de Justicia y de Paz? ¿O será éste el momento necesario en el que todo el “Pueblo de Dios en Marcha” convoque a un nuevo Concilio Vaticano Ecuménico?
Dios nos está dejando tocar fondo para que despertemos y comencemos a construir en pos de la Plenitud Humana, sin temor y con Esperanza, esa Esperanza que no falta en los Profetas siendo éstos fieles a la Luz. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
Clelia Luro de Podestá
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"Són els avis els que poden transmetre la fe a fills i néts”

(Carla Herrero Nebot/CR) “Davant la devallada de la fe entre els més joves, la gent gran hi pot fer molt”. Explica Sergi Oliva, coordinador diocesà de Vida Creixent de Barcelona. “Una part important de la nostra feina és fer que la fe continui i són els avis els que poden transmetre la fe a fills i néts”.
Aquest dissabte, el moviment Vida Creixent celebra la XV diada de la gent gran i dels seus patrons, Simeó i Anna. El seu coordinador diocesà explica que la principal preocupació del grup és avui dia “continuar amb la fe i que els més grans puguin ser atcius. Que malgrat ser jubilats sàpiguen que tenen molta feina a fer”.
"La situació econòmica actual també està afectant els més grans. Estem acollint i recollint familiars arran de la crisi i l’atur perquè les pensions de jubilació són molt minses”, explica Oliva. “Creiem que la relació de la societat amb la gent gran és pobre perquè avui el que més es valora és la joventut i potser també la maduresa, però no la vellesa, que queda arraconada” afirma contundent. “Fer-se gran és dur, ademtre-ho també, però quedar-se sol és el pitjor”. “La soledat amoïna molt a la gent gran i per això el que fem al grup és acollir-los i fer que gaudeixin de les coses importats de la vida”, comenta Oliva.
Per celebrar la Candelera i els patrons de Vida Creixent, l’arquebisbe de Barcelona, Martínez Sistach, presidirà una missa aquest dissabte a les cinc de la tarda a la basílica de Sant Josep Oriol de Barcelona.

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